Indicadores adelantados apuntan a un deterioro de crecimiento en las principales economías

Los Indicadores Principales Compuestos (CLI) de la OCDE, diseñados para anticipar puntos de inflexión en la actividad económica durante los próximos seis a nueve meses, continúan apuntando a un deterioro de las perspectivas en la mayoría de las principales economías.

Arrastrados por una inflación históricamente alta, la baja confianza del consumidor y la caída de los índices de precios de las acciones, los CLI se mantienen por debajo de la tendencia y continúan anticipando una pérdida de impulso de crecimiento en la mayoría de las grandes economías de la OCDE. Este es el caso de Canadá, Reino Unido y Estados Unidos, así como del conjunto de la zona del euro, incluidos Francia, Alemania e Italia. En Japón, el CLI sigue apuntando a un crecimiento estable en torno a la tendencia.

Entre las principales economías de mercados emergentes, el CLI sigue cayendo en China (sector industrial), aunque muestra signos de estabilización. En India, la evaluación sigue siendo de crecimiento estable, mientras que en Brasil el CLI continúa apuntando a una desaceleración del crecimiento.

Los principales indicadores compuestos de la OCDE son indicadores cíclicos basados ​​en una variedad de indicadores prospectivos, como libros de pedidos, permisos de construcción, indicadores de confianza, tasas de interés a largo plazo, registros de automóviles nuevos y muchos más. La mayoría de los indicadores están disponibles hasta julio de 2022.

Las incertidumbres persistentes relacionadas con la guerra en Ucrania, las amenazas renovadas de COVID-19, las interrupciones en la cadena de suministro y el impacto de la alta inflación en los ingresos reales de los hogares están provocando fluctuaciones mayores de lo habitual en los componentes del CLI. Como resultado, los indicadores deben interpretarse con cuidado y su magnitud debe considerarse como una indicación de la fuerza de la señal más que como una medida del crecimiento de la actividad económica.