Chiapas ocupa el primer lugar en mortalidad por tuberculosis

El principal factor que influye en la transmisión de esta enfermedad es la pobreza extrema. Tuberculosis, enfermedad de la pobreza documenta las graves omisiones en la atención médica de estos enfermos.

Chiapas es la entidad del país que ocupa el primer lugar en mortalidad por tuberculosis –una enfermedad que en la actualidad es tratable y curable–, tal situación deriva de las condiciones de pobreza y marginación en las que vive la población indígena de las comunidades de ese estado, en donde prevalece la  desnutrición y la carencia de servicios de salud.

La investigación de tesis El derecho a la salud en comunidades indígenas de Chiapas. Tuberculosis, enfermedad de la pobreza, de Ia etnóloga Iliana Amoroz Solaegui, estudiante del posgrado en Desarrollo Rural de la Unidad Xochimilco corrobora, a través del seguimiento y la documentación de casos, que el principal factor que influye en la transmisión de la tuberculosis en las comunidades indígenas chiapanecas es la pobreza extrema.

La sistematización de cuatro casos de enfermos de tuberculosis pulmonar –en las regiones de los Altos y Selva de Chiapas– que la investigadora realizó desde la perspectiva del derecho a la salud, le mereció el Premio a los Trabajos de Investigación en el Área de la Salud 2011 que otorga la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El trabajo documenta las graves omisiones en la atención médica de estos enfermos y tales evidencias fueron presentadas a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el 2008, por el Centro de Capacitación de Ecología y Salud para Campesinos (CCESC) y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos con objeto de solicitar medidas cautelares para los afectados.

La acción busca posicionar el tema en una instancia internacional, así como en organismos nacionales y estatales de derechos humanos y de la salud con el fin de garantizar la pronta atención de estos enfermos.

El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud con base en el cumplimiento de condiciones indispensables como la disponibilidad, el acceso y la calidad de los servicios médicos –que establece la Observación General 14 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC) – no se cumplen en el caso estudiado por Amoroz Solaegui.

De acuerdo con la investigadora los establecimientos, bienes y servicios de salud ubicados en comunidades indígenas no son accesibles a toda la población y no cuentan con personal médico y profesional capacitado para el diagnóstico, atención y seguimiento de la tuberculosis; no existen los medicamentos necesarios para el tratamiento; no se respetan las culturas indígenas y se ejerce la discriminación y el maltrato por parte del personal de salud.

No se cuenta con traductores para los indígenas y esta ausencia “abre significativos abismos en la atención médica, la información sobre el padecimiento, la relación médico-paciente y en el acceso y la calidad del servicio médico”.

La situación marca una urgente necesidad de abordar a profundidad la problemática de la salud en los pueblos indígenas y plantear acciones dirigidas a garantizar el derecho a la salud en su sentido más amplio, que incluye alimentación, vivienda, trabajo y el acceso a una calidad de vida, a una lekil kuxlejal “buena vida” como la denominan en su idioma los tzeltales y tzotziles de la región de los Altos de Chiapas.