La mariposa monarca también tuvo su lugar en cumbre de Norteamérica

La mariposa monarca, una especie que migra desde Canadá a México cada invierno y luego retorna, arrancó ayer un compromiso por su conservación a la Cumbre de Líderes de Norteamérica, como habían pedido más de 150 escritores y artistas.

"Nuestros gobiernos establecerán un grupo de trabajo para asegurar la conservación de la mariposa monarca, una especie que simboliza nuestra asociación", quedó establecido en la declaración final de Toluca.

Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de México, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, incluyeron a las mariposas en sus compromisos sobre biodiversidad y para retos mediambientales como los ecosistemas en peligro.

La semana pasada escritores, científicos y artistas, entre ellos el premio Nobel de Literatura noruego Tomas Tranströmer, pidieron a los líderes medidas para proteger a las mariposas monarca y recuperar su población.

En una carta dirigida a Obama, Peña Nieto y Harper, instaron a buscar "una estrategia viable para recuperar la población de la monarca".

Según alertaron, el área total ocupada por las mariposas bajó un 90 por ciento en los últimos 20 años.

Entre los firmantes estuvieron el escritor mexicano Homero Aridjis, el estadounidense Paul Auster, los mexicanos Juan Villoro, Elena Poniatowska y Silvia Lemus, viuda de Carlos Fuentes, así como la canadiense Margaret Atwood y la nicaragüense Gioconda Belli.

Los líderes de América del Norte parecen haberse hecho eco de la solicitud e incluyeron a esta especie de alas naranjas y negras en sus resoluciones de Toluca.

En el invierno las mariposas vuelan hacia México y en la primavera retornan hacia el norte, en una migración transgeneracional, ya que las mariposas que regresan no son las mismas que emprendieron el viaje escapando del frío.