La ONU alerta de los efectos negativos que puede tener la apertura de Varosha

La ONU expresó este miércoles su “profunda preocupación” por los anuncios sobre la apertura de una parte de Varosha, el barrio sellado de la ciudad de Famagusta, situado en la parte bajo influencia turca de Chipre, y advirtió contra las “acciones unilaterales” que pueden complicar el conflicto en la isla.

Etiquetas: 

En declaraciones a los periodistas, la enviada especial de la organización para Chipre, Elizabeth Spehar, subrayó el “impacto negativo” que este movimiento puede tener en las relaciones entre las partes y de cara a las posibilidades de retomar las negociaciones.

Spehar se expresó así tras reunirse a puerta cerrada con el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que abordó la situación en Varosha en una cita que ya estaba prevista de antemano.

El encuentro llegó, sin embargo, un día después de que el primer ministro de la autoproclamada República del Norte de Chipre (RTNC), Ersin Tatar, anunciase la apertura de una parte del barrio sellado de la ciudad de Famagusta y el levantamiento del estatus de zona militar en esa zona, lo que contraviene las resoluciones de la ONU.

Durante un discurso con motivo de la celebración del aniversario de la ocupación turca del norte de Chipre en 1974, Tatar, en presencia del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que se abrirá un 3.5 % de esta área vallada, y que se dará prioridad a sus antiguos propietarios grecochipriotas a presentar sus demandas de devolución o indemnización.

Spehar dijo que el Consejo estaba aún deliberando sobre el anuncio de este martes, aunque algunos de sus miembros como Irlanda calificaron el movimiento de inaceptable.

Ese término fue el mismo que el alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, utilizó para referirse al anuncio, muy criticado también por el Gobierno de Estados Unidos.

Tras la invasión en 1974 de la parte septentrional de Chipre hubo un desplazamiento de cerca de 200,000 grecochipriotas hacia el sur y unos 60,000 turcochipriotas hacia el norte.

Las propiedades de los grecochipriotas expulsados fueron concedidas a turcochipriotas que habían sido desplazados del sur, a colonos traídos desde Turquía o a militares de los destacamentos desplegados.

En 1984 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que prohíbe el asentamiento en Varosha de personas que no sean sus habitantes y pide la transferencia de esta área a la administración de la ONU.