Las instituciones europeas condenan el "asalto a la democracia" en Brasil

Los máximos responsables de las instituciones europeas condenaron este lunes con firmeza el asalto al Congreso, el Tribunal Supremo y el Palacio Presidencial de Brasil, que consideraron un "ataque a la democracia" y trasladaron su apoyo al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

El asalto a las más altas instituciones federales de Brasil "es una gran preocupación para todos nosotros, defensores de la democracia", dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a través de su cuenta oficial en Twitter.

Von der Leyen expresó su "pleno apoyo" al presidente de Brasil, Lula da Silva, "que fue elegido de manera libre y justa".

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, condenó también "con firmeza" el "asalto a las instituciones democráticas en Brasil" y expresó su "pleno apoyo" a Lula Da Silva, "elegido democráticamente por millones de brasileños a través de unas elecciones justas y libres", dijo en un tuit.

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, se expresó en los mismos términos.

"Profundamente preocupada con lo que está pasando en Brasil. La democracia debe ser siempre respetada", señaló Metsola.

Añadió que la Eurocámara está con el Gobierno de Lula y con "todas las instituciones elegidas de manera legítima y democrática".

El domingo, en nombre de los Veintisiete, el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad ya había manifestado su "pleno" apoyo al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y condenado en los términos "más enérgicos" el "ataque" a las sedes de los tres poderes del Estado en Brasilia.

"La UE reitera su pleno apoyo al presidente Lula y al sistema democrático brasileño y expresa su solidaridad con las instituciones democráticas objeto de este ataque", afirmó Borrell.

Miles de partidarios de Bolsonaro invadieron el domingo la sede del Congreso Nacional y sucesivamente, el Palacio de Planalto, sede del Gobierno, y el edificio del Tribunal Supremo en la capital brasileña.

Los radicales, que no reconocen el resultado de las elecciones presidenciales del pasado 30 de octubre en las que Lula se impuso a Bolsonaro por estrecho margen, piden una intervención militar para derrocar al presidente brasileño.