Más ayuda para Haití

Haití sigue siendo el foco de atención de la cooperación internacional  tras el terremoto  más grave registrado en este siglo. Con unas secuelas de 217 mil muertos, 1.2 millones de personas sin techo e incalculables daños, las ayudas son muy necesarias.

Destacados:

- Setenta días después de la mayor tragedia vivida en el siglo XXI en el mundo, las ayudas siguen siendo necesarias para la recuperación de un país considerado como el más pobre de América Latina.

- Paula Farias, de "Médicos sin Fronteras", confiesa tener miedo de que “una vez que pase la fase de emergencia nos olvidemos de Haiti y que el país vuelva a vivir en las carencias que ya tenían antes del terremoto”.

 - Vicente Sánchez, de "Mensajeros de la Paz", advierte de la temporada de lluvias que llega al país caribeño con una preocupación: “creo que habrá más víctimas”.

Horas después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidiera al Congreso de su país 2 mil 800 millones de dólares más en ayuda para Haití, el Banco Santander entregaba a una decena de ONGs un millón de euros (un millón 334 mil dólares) para la reconstrucción del país caribeño.

Setenta días después de la mayor tragedia vivida en el siglo XXI en el mundo, las ayudas siguen siendo necesarias para la recuperación de un país, ya considerado antes del terremoto como el más pobre de América Latina.

Un suceso que llevó a una masiva movilización de la cooperación internacional. Para Olivier Longué, director general de la Organización No Gubernamental "Acción contra el Hambre", ha marcado un antes y un después: "ha sido una movilización histórica”.

Longué cree que, entre todos, “se ha hecho una gran cobertura”, pero es ahora cuando hay que hacer el esfuerzo de reconstrucción del país. “En Haití no pasan hambre de forma literal, pero se necesita agua, para que no haya epidemias, y la reconstrucción de casas para que la población pueda volver a trabajar y hacer su vida normal”.

Para el representante de "Acción contra el Hambre", organización que ha instalado cuatro cisternas en Puerto Príncipe, la capital del país,  para atender las necesidades de agua de ocho mil personas al día, "todavía queda mucho por hacer y la situación se puede agravar ahora que empieza la época de lluvias en la zona".

“Es preocupante porque estamos ante una base de subdesarrollo profundo”, explica Langué, quien reconoce que lleva más de veinte años trabajando en zonas afectadas por terremotos y “nunca he visto más heridos que en Haití”.

“La mayoría de las familias que están en Puerto Príncipe –añade Langué- gastan su día a día en sobrevivir, buscando un cubo de agua u otras necesidades, y eso le lleva todo el tiempo. Están en una fase de supervivencia”.

Más víctimas

Vicente Sánchez, de "Mensajeros de la Paz", tiene la misma preocupación que Longué sobre la temporada de lluvias que se avecina. “Creo que habrá más víctimas”. Esta ONG está trabajando en un campamento en uno de los barrios de Puertos Príncipe, Tabarré, donde atienden a unas mil 100 personas.

Sánchez insta a que la reconstrucción del país se haga cuanto antes. “Estamos levantando barrancones de madera que serán más efectivos que las tiendas de campaña”.

A nivel sanitario, la situación no es mucho mejor. Paula Farias, directora general de "Médicos sin Fronteras", asegura que “la emergencia está algo controlada, pero sigue habiendo unas necesidades tremendas”.

Este es el miedo de Farias, que una vez que pase la fase de emergencia "nos olvidemos de Haití y que vuelva a vivir en las carencias que ya tenían antes del terremoto”.

"Médicos sin Fronteras" trabaja actualmente en 26 emplazamientos en el país, dispone de catorce quirófanos y mil 230 camas de hospitalización, y cuenta con 370 trabajadores llegados a la zona que son asistidos por 2 mil 960 haitianos.

Desde el 12 de enero, esta organización ha realizado más de 3 mil 400 intervenciones quirúrgicas, principalmente fracturas, aplastamientos, quemaduras, lesiones craneales, gangrenas y partos complicados, y además han tratado a más de 41 mil 200 pacientes, de ellos unos 10 mil 000 relacionados con el programa de salud mental enfocados al estrés postraumático del terremoto.

Una respuesta sin presedentes

La respuesta de las ONGs tras el terremoto del pasado 12 de enero en Haití “no ha tenido precedentes”, según Alfredo Sáenz, consejero delegado de Banco Santander. “Afortunadamente, la respuesta no se hizo esperar y gobiernos, empresas y particulares de todo el mundo se han movilizado para contribuir a paliar los efectos de esta enorme tragedia”, añadió el directivo.

Desde esta entidad financiera han querido contribuir con “nuestro espíritu solidario”, aportando un millón de euros (1.334.000 dólares) a distintas instituciones y entidades sin ánimo de lucro que trabajan o desarrollan una labor en Haití.

Además de "Acción contra el Hambre", "Mensajeros de la Paz" y "Médicos sin Fronteras", se han beneficiado de la donación del Banco Santander, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que fletó un avión para trasportar medicamentos y alimentos al país caribeño; SAMUR de Madrid (Servicio Asistencial Municipal de Urgencia y Rescate), Cáritas, Cruz Roja, "Ayuda en Acción", "Plan", "Infancia sin Fronteras", y la Fundación del Real Madrid, que ha creado con el Banco Santander el “Proyecto Haití: Construimos Futuro”, para la construcción de una escuela de fútbol en la que, además de promover el deporte entre niños, se les ofrecerá alimentación diaria y la asistencia sanitaria adecuada.

La entidad bancaria que preside Emilio Botín también ha impulsado una campaña de apoyo al pueblo haitiano recaudando más de diez millones de euros (más de trece millones de dólares) entre las aportaciones de sus clientes y empleados.