Senado argentino aprueba pago de 12 mil 500 mdd a fondos “buitre”

El Senado argentino aprobó el miércoles con 54 votos a favor y 16 en contra un acuerdo de más deuda por 12 mil 500 millones de dólares, que impulsó el presidente Mauricio Macri para pagar a fondos “buitres”.

La victoria del oficialismo se concretó gracias al voto a favor de varios senadores pertenecientes al opositor y kirchnerista Frente para la Victoria.

Los legisladores ratificaron, después de 13 horas de debate, el acuerdo avalado el pasado 16 de marzo por una amplia mayoría en la Cámara de Diputados.

De esta manera quedaron derogadas la Ley Cerrojo que impedía reabrir negociaciones de la deuda y la Ley de Pago Soberano que cambió la sede de pago de los bonos de la deuda de Estados Unidos a Francia y Argentina.

El punto central de la iniciativa prevé un nuevo endeudamiento que se redujo de 15 mil a 12 mil millones de dólares después de que el gobierno aceptara modificaciones a su proyecto original.

Con estos recursos se pagará, en efectivo y a más tardar el 14 de abril, a los fondos “buitre”, que representan al 7.0 por ciento de los bonistas que rehusaron renegociar su deuda con quitas históricas, como hizo el 93 por ciento de los acreedores en 2005 y 2007.

Los “buitre” ganaron un litigio en un tribunal de Estados Unidos que ordenó pagarles al contado y con ganancias estratosféricas, lo que fue rechazado por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero aceptado por Macri, quien requería el aval del Congreso.

El debate se realizó después de la campaña del miedo que lanzó el gobierno al advertir que un rechazo a este endeudamiento habría derivado en un “súper ajuste” e “hiperinflación”, con mayor pobreza y desempleo.

Según el macrismo, si Argentina cedía a las presiones de los fondos “buitre”, llegarán nuevas inversiones extranjeras y créditos internacionales que permitirán la recuperación económica del país.

Pero la propuesta de Macri podría topar con el 93 por ciento de los acreedores que reestructuraron la deuda argentina en 2005 y 2010 podrían iniciar demandas para cobrar lo mismo que los “buitres”, que son los bonistas que jamás aceptaron negociación alguna para especular.

De aprobarse el acuerdo, sería el mayor endeudamiento de un país en vías de desarrollo de los últimos 20 años, y el monto se multiplicaría en cifras impagables si los acreedores afectados deciden demandar al país.

Entre 2005 y 2010, el 93 por ciento de acreedores aceptó rebajas que rondaron el 60 por ciento respecto a la deuda original, pero ahora los “buitres” recibirán efectivo y un solo pago por un monto 14 veces mayor al valor de los bonos de la deuda cuando se adquirieron.

El acuerdo representa una dura carga al país y una victoria de los fondos “buitre” y del tribunal estadunidense que les dio la razón y hace dos años colocó a Argentina en una moratoria inédita e involuntaria al congelar los pagos que el gobierno depositaba puntualmente a los bonistas reestructurados. (Notimex)