Servicios de seguridad impidieron nueve atentados en Reino Unido

El Servicio británico de Seguridad (MI5) impidió la realización de nueve atentados terroristas durante los últimos 12 meses en el Reino Unido, informó hoy el alto mando de ese organismo. Durante una reunión con el gabinete de la conservadora Theresa May, el director general del MI5, Andrew Parker, alertó sobre la continuidad de las amenazas de ese tipo y explicó los planes de la inteligencia interna para monitorear y evitar ataques.

Asimismo, señaló que las derrotas del Estado Islámico en Siria e Iraq no significan el fin del peligro y advirtió sobre el uso de las redes sociales para organizar atentados y fortalecer la propaganda terrorista.

Según el diario The Guardian, el equipo de May agradeció al MI5 por su incansable trabajo y la ministra de Interior Amber Rudd destacó la importancia de fortalecer las acciones de prevención.

A mediados de octubre, Parker indicó que el nivel actual de amenaza es el mayor en más de tres décadas.

Los ataques son complejos y resulta difícil detectarlos. Pueden ser organizados aquí, en otro país o a través de Internet. A veces son preparados durante semanas y en otras ocasiones son espontáneos, cometidos por extremistas de todas las edades, afirmó.

Desde marzo de este año hasta la fecha, el Reino Unido ha sido escenario de cinco atentados, el primero de ellos perpetrado por un individuo que arremetió con su auto contra transeúntes cerca del Parlamento y dejó cinco muertos.

Dos meses después, una veintena de personas falleció y 116 resultaron heridas debido a una explosión durante un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande en Mánchester.

Asimismo, en junio tres sujetos atropellaron a ciudadanos que se encontraban el Puente de Londres y acuchillaron a clientes de Borough Market, en tanto otro agresor atacó a musulmanes que salían de una mezquita en el norte de esta capital.

La agresión más reciente ocurrió el 15 de septiembre, cuando una explosión en uno de los vagones del metro en la estación de Parsons Green causó daños a una treintena de personas.

Fuente: Prensa Latina