Tensión entre Rusia y Turquía sigue en aumento tras derribo de avión

Aviones de combate F-16 turcos derribaron el 24 de noviembre pasado un avión ruso SU-24 que violó el espacio aéreo de Turquía, cerca de la frontera con Siria, lo que desató una escalada de tensión que aún persiste.

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El presidente de Rusia, Vladimir Putin.

De acuerdo con autoridades turcas, el avión ruso –un bombardero táctico diseñado para destruir blancos en tierra y agua a baja altura- violó el espacio aéreo del país y cayó cerca de la villa de Yamadi, en la ciudad costera siria de Latakia.

El Ministerio ruso de Defensa confirmó el derribo del jet de combate, pero aseguró que no violó el espacio aéreo turco y que volaba a unos seis mil metros de altura, de acuerdo con los medios de prensa rusos Sputnik international y RT.

El avión participaba en la campaña aérea que Rusia lanzó en Siria el 30 de septiembre pasado, a petición del presidente Bashar al Assad, contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y otros opositores.

La disputa entre Rusia y Turquía por el derribo del avión de combate continúa en aumento con declaraciones cada vez más fuertes por parte de ambos países.

Ante el clima de hostilidad que generó el incidente, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo el pasado 1 de diciembre un llamado a Rusia y a Turquía para reducir la tensión que los enfrenta.

Obama se entrevistó ese día con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan para platicar de la crisis con Rusia, en la residencia de la embajadora de Estados Unidos en París.

En el encuentro, Obama recordó que Turquía es un aliado de su país en tanto que miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y reconoció el derecho de Ankara a defender su espacio aéreo y su territorio.

Por su parte, Erdogan expresó su deseo de que la crisis con Rusia se resuelva de manera diplomática y “evitar las tensiones”.

Un día antes del encuentro con Obama, Erdogan coincidió con el presidente ruso Vladimir Putin en el marco de la cumbre del cambio climático COP21, pero Putin rechazó un encuentro bilateral con él.

El pasado 17 de diciembre, el presidente Putin celebró su tradicional rueda de prensa anual, en la que abordó numerosos asuntos de la actualidad, entre ellos la situación en Siria, Ucrania y sus relaciones con Turquía tras el derribo del avión de combate.

En su encuentro con la prensa, transmitido en directo por las principales cadenas de radio y televisión, Putin amenazó a Turquía con derribar sus aviones si vuelven a volar sobre el espacio aéreo de Siria donde, advirtió, Rusia ha emplazado misiles antiaéreos S-400.

Aseguró que con el derribo del bombardero ruso en la frontera siria, que calificó como un “acto hostil”, Turquía únicamente logró que Rusia intensifique sus bombardeos contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y refuerce su presencia militar en Siria.

El jefe del Kremlin señaló que es “prácticamente imposible” llegar a un acuerdo con los actuales dirigentes turcos, en alusión al presidente Erdogan, quien se niega a disculparse por el derribo del avión, como exige Rusia.

Moscú ha anunciado además represalias comerciales contra Ankara y acusó al gobierno turco de haber derribado al avión ruso para proteger el tráfico de petróleo orquestado por el Estado Islámico hacia Turquía, una acusación que Ankara desmintió.

Entre las sanciones rusas se encuentran la prohición para importar frutas y verduras procedentes de Turquía a partir de 2016. La lista incluye cítricos, tomates, carne de pollo y pavo, cebolla, coliflor, brócoli, pepino, uva, manzana, pera, melocotón, ciruela, fresa y sal.

No obstante, el gobierno de Moscú decidió no prohibir las importaciones de frutos secos, lácteos y pescados, según medios rusos.

El primer ministro ruso Dimitri Medvedev aprobó el paquete de sanciones que permanecerá en vigor hasta que cambie la actitud de Ankara, que insiste en que derribó el avión ruso porque violó su espacio aéreo.

Las sanciones también incluyen la prohibición de vuelos chárter desde y hacia Turquía desde el 1 de diciembre, con la excepción de los aviones con turistas rusos que están regresando de ese país, según un comunicado del servicio de prensa del gobierno ruso.

Además el gobierno ruso, el segundo socio comercial de Turquía, ha pedido a su Ministerio de Transporte adoptar medidas adicionales para garantizar la seguridad de los vuelos regulares desde y hacia territorio turco.

Asimismo, “suspendió las actividades de la comisión intergubernamental para la cooperación económica y comercial con Turquía, creada en 1992”, así como las negociaciones sobre inversiones y compraventa de servicios con Ankara y sobre el fondo conjunto de inversiones.

También se suspendieron los trabajos sobre el proyecto de un programa a mediano plazo para la cooperación económico-comercial, técnico-científica y cultural entre ambos gobiernos para el periodo entre 2016 y 2019.

En el incidente, el piloto ruso Oleg Peshkov murió en el aire a causa de los disparos que un grupo extremista le hizo desde tierra luego de expulsarse del avión, mientras el copiloto Konstantín Murajtin fue rescatado con vida y evacuado a la base militar rusa de Jmeimim, en la ciudad siria de Latakia. Después fue enviado a Rusia. (Notimex)