La guerra contra Ucrania se cuela en la Conferencia de los Océanos

Junto a la lucha contra los plásticos, la conservación de la biodiversidad y la pesca sostenible, la guerra contra Ucrania se ha convertido en uno de los temas más recurrentes de la Conferencia de los Océanos de la ONU en Lisboa, donde Kiev denunció hoy los daños medioambientales que está dejando Rusia.

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En la imagen de archivo, la embajadora de Ucrania en Lisboa, Inna Ohnivets. EFE/EPA/MARIO CRUZ

La participación de la delegación ucraniana, liderada por su embajadora en Lisboa, Inna Ohnivets, en el pleno de la Conferencia, coronó este miércoles tres jornadas de continuas muestras de solidaridad con el pueblo de Ucrania y en contra de la agresión rusa.

Ucrania fue a la capital portuguesa a denunciar la guerra y, sobre todo, a detallar las consecuencias que ya está teniendo sobre el medioambiente y los océanos.

"Todos los países del mundo deberían esforzarse hoy en día por impedir la invasión rusa de Ucrania, que tiene el potencial de convertirse en una catástrofe medioambiental global", alertó la diplomática.

Hay "varios miles" de delfines muertos y heridos encontrados en la costa del Mar Negro, más de 20 reservas de la biosfera y parques naturales han sufrido daños y los vertidos de petróleo y otras sustancias químicas, como el sulfuro de hidrógeno de las bombas, están contaminando las aguas.

Los efectos, alertó Ohnivets, no quedarán solo en Ucrania: estas sustancias perjudiciales podrán llegar incluso al Mediterráneo.

MUESTRAS DE APOYO

Ucrania, que intervino en la tercera jornada de la Conferencia, se ha visto arropada en la cita por muchos de los Estados miembro de la ONU, que no quisieron dejar la guerra fuera de sus intervenciones.

"Es un momento esencial para nuestros océanos pero también para nuestros principios, y ninguno de nosotros puede ignorar la amenaza que supone para un orden internacional basado en normas que constituye la guerra brutal de Rusia contra Ucrania", dijo el martes el enviado especial de Estados Unidos para el clima, John Kerry.

También la Unión Europea ha querido mostrar su apoyo. "La UE condena la agresión no provocada y no justificada de Rusia contra Ucrania, que viola las leyes internacionales y socava la seguridad y estabilidad internacionales", afirmó este miércoles la directora general de Pesca y Asuntos Marítimos (DGMare) de la Comisión Europea, Charlina Vitcheva.

La delegada de Georgia, la diplomática Nina Sanadiradze, expresó la preocupación de su país por el bloqueo de los puertos de Ucrania "que ha tenido un impacto negativo sobre los precios".

"Condenamos enérgicamente la agresión militar a gran escala de Rusia sobre su vecino país soberano", manifestó, y agregó: "Apoyamos la soberanía e integridad territorial de Ucrania, que incluye a Crimea, Donbas y los derechos de navegación del país".

En la primera jornada de la Conferencia fue Angola quien pidió el "cese del fuego incondicional" en Ucrania. "El mundo no soporta un conflicto en el corazón de Europa", aseguró el presidente angoleño, João Lourenço.

Angola es uno de los países que se abstuvo en la votación de condena contra Rusia por la invasión de Ucrania en la Asamblea de Naciones Unidas y mantiene una estrecha relación histórica con Moscú.

RUSIA, SIN MENCIONES A LA GUERRA

Quien no hizo ninguna mención a la guerra, o a la "operación militar especial" en Ucrania, fue Rusia, que acudió a Lisboa con el enviado especial del Kremlin para cuestiones climáticas, Ruslan Edelgeriyev.

Este consejero próximo al presidente, Vladimir Putin, protagonizó el martes una intervención dedicada enteramente a los océanos y sin referencias a la política exterior, en la que confirmó que Moscú sigue comprometido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Pero sí quiso dejar una advertencia en una entrevista con la agencia Lusa publicada en el arranque de la cita de Lisboa: las sanciones occidentales pueden "complicar" el cumplimiento de las metas de neutralidad carbónica a corto plazo.