Oposición venezolana denuncia pasividad del Gobierno ante vertido petrolero

La oposición venezolana denunció este miércoles que el derrame de petróleo en el Parque Nacional de Morrocoy, estado Falcón, el pasado mes de julio, fue causado por un accidente en la refinería "El Palito" -gestionada por el Gobierno- "debido a la inoperancia, impericia e inobservancia por parte de las autoridades de Pdvsa".

Así lo recoge un informe técnico realizado por la Universidad Simón Bolívar y presentado por la diputada y presidenta de Comisión de Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), María Gabriela Hernández, quien precisó que el derrame, que se produjo entre el 19 y el 22 de julio, equivale a 26.730 barriles de petróleo.

Desde que se detectó el suceso, ONG, activistas y diputados del Parlamento alertaron del riesgo ambiental que enfrentan las costas de los céntricos estados de Carabobo y Falcón a consecuencia del accidente, del cual el Gobierno de Nicolás Maduro apenas ha ofrecido información.

Según Hernández, la investigación efectuada "contiene imágenes aéreas que evidencian que no hay indicios de contención de lo derramado ni cercano a la refinería ni tampoco en las costas", labores que corresponden al Gobierno.

Además, agregó que trabajadores de la zona "son intimidados para evitar que emitan opinión, difundan vídeos o información sobre lo que ocurre en las áreas naturales perjudicadas" por el presidente del Instituto Nacional de Parques, Josué Lorca, quien, a su vez, recibe, según la diputada, directrices del Ministerio de Ecosocialismo para ocultar el desastre.

EFECTOS GRAVES E INMEDIATOS

Julia Álvarez, integrante de la Sociedad Venezolana de Ecología, señaló que el derrame "tiene efectos inmediatos a corto, mediano y largo plazo a través de estudios científicos, y se pronostica que las consecuencias negativas sobre el ecosistema y sus componentes naturales, puede afectar hasta 50 años o más".

Por su parte, la Fundación Azul Ambientalistas precisó que la mancha es de aproximadamente 260 kilómetros, ha afectado a las playas de Carabobo y el Parque Nacional Morrocoy en Falcón, uno de los balnearios más populares del país.

"Estamos muy preocupados por la afectación que esto va a traer a los manglares y a los corales que estaban en una época reproductiva, (porque) cualquier cambio en el ambiente, en el agua, los afecta muchísimo", dijo a Efe la directora de la organización, Victoria González.

La activista señaló que los manglares en Morrocoy, uno de los 43 parques y zonas protegidas en Venezuela, funcionan como "colonias marinas" en las que muchas especies acuden a desovar, y que su contaminación afectará el número de peces en estas aguas, que ya sufrían por la intensa actividad turística.

SILENCIO GUBERNAMENTAL

El Gobierno venezolano no ha ofrecido detalles del derrame, pero Lorca señaló que en Morrocoy ya se eliminó el 90 % del petróleo vertido gracias al trabajo de 1.200 voluntarios y que se investiga el origen del accidente, algo que niega la oposición y los activistas.

Además, según explicó a Efe la directora de Azul Ambientalistas, "el problema es que cuando hay un derrame petrolero, una simple limpieza no basta, porque siguen llegando (a las costas) hidrocarburos en forma de alquitrán".

González matizó que la "opacidad" con la que se ha manejado la información sobre el accidente no permite conocer su verdadera magnitud.

Aún así, estimó, por los datos con los que se cuenta, que la flora, la fauna y las actividades económicas relacionadas con el Parque Nacional Morrocoy se verán afectadas de alguna manera durante unos seis meses, y eso si las labores de limpieza cumplen con las normas internacionales.

POSIBLE CAÍDA EN LA ACTIVIDAD PESQUERA

Por su parte, el activista ambiental Samuel Cabrera, que ha estado documentado la afectación en el estado de Carabobo, dijo a Efe que le preocupa una caída en la pesca por causa de la contaminación, puesto que esta actividad es la base del sustento de muchas familias en la región.

Asimismo, denunció que, además del derrame en la Refinería El Palito, un buque que navegó las aguas del estado vertió una sustancia oleaginosa que aún se encuentra en las playas de Puerto Cabello, un municipio que alberga unos de los mayores puertos del país.

El activista también criticó los escasos esfuerzos de PDVSA por atender el derrame, que dijo son insuficientes y están alejados del protocolo considerado correcto a nivel internacional.

"Limpiaron la playa con unas palas y con escobas, movieron la arena negra y la dejaron en la zona de la carretera", señaló advirtiendo que aún resta mucho crudo que retirar y que no apreció barreras para contenerlo.

PDVSA, que enfrenta el peor momento de su historia con múltiples investigaciones por corrupción y una marcada caída de la producción, tampoco ha ofrecido explicaciones del suceso.