Sader y Sedena inician programa de estimulación de lluvias para atenuar la sequía

El programa, que consiste en liberar moléculas de yoduro de plata en las nubes para estimular la lluvia, comenzará la última semana de junio en Sinaloa, fecha en la que se espera se presenten las condiciones de nubosidad apropiadas para el proyecto.

Con el objetivo de mitigar los efectos de la sequía, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, iniciará este mes el Proyecto de Estimulación de lluvias en los estados de Sinaloa, Sonora y Chihuahua, en beneficio de productores agrícolas y ganaderos.

El programa, que consiste en liberar moléculas de yoduro de plata en las nubes para precipitar la lluvia, comenzará la última semana de junio en Sinaloa, fecha en la que se espera se presenten las condiciones de nubosidad apropiadas para el proyecto.

A partir de ese momento, expertos de Agricultura bajo la dirección del encargado del programa, Alejandro Trueba Carranza, y la coordinación de la Comisión Nacional de las Zonas Áridas (Conaza), iniciarán un trabajo que comprenderá alrededor de tres meses.

En las tres entidades se espera operar alrededor de 20 a 25 vuelos que transportarán los reactivos para realizar la aspersión entre las nubes, a fin de aprovechar toda la temporada agrícola, resaltó la dependencia federal.

Destacó que la Fuerza Aérea Mexicana aportó al proyecto dos aviones King Air 350i, uno listo para operar en la Base Aérea Militar de Culiacán, Sinaloa, mientras que el otro ya se encuentra en Chihuahua.

Las aeronaves, que fueron modificadas por especialistas mecánicos e ingenieros de la Fuerza Aérea Mexicana, tienen una capacidad de reacción inmediata para las condiciones de operación que se requieren, además se cuenta con pilotos experimentados.

La planeación y programación de este tipo de vuelos se lleva a cabo a partir del análisis de las condiciones meteorológicas -por parte de meteorólogos de ambas dependencias- sustentadas con información obtenida mediante aplicaciones móviles e imágenes satelitales.

La Secretaría de Agricultura resaltó que Conaza delimitó un polígono de trabajo que comprende dos millones de hectáreas para cada uno de los estados donde habrá estimulación de lluvias y es el doble de tamaño respecto al millón de hectáreas que comprendió el proyecto piloto en Baja California.

Sinaloa, primera entidad a iniciar

En el caso de Sinaloa, se trata de un polígono rectangular que abarca desde el sur de la entidad hasta una parte de Durango y fue diseñado estratégicamente donde se dan las mejores condiciones de nubosidad, a fin de obtener el máximo efecto de la precipitación que se pretende generar.

Los recursos presupuestales en esta etapa son ciento por ciento del orden federal y se contará con apoyo de la Fuerza Aérea Mexicana, a través de su Base Aérea Militar número 10, con sede en Culiacán, indicó la Conaza, organismo de la Secretaría de Agricultura.

Con la estimulación de la lluvia se espera la recuperación de la humedad en el suelo, lo que permitirá el crecimiento de alimento para el ganado, la siembra de cultivos de temporal y se realizará un monitoreo de la entrada de agua a las presas. De igual forma operará el proyecto en Sonora y en Chihuahua.

El objetivo es mitigar la sequía en beneficio de las zonas de temporales, pastizales, maizales y cultivos tradicionales y de una forma colateral se esperan escurrimientos a las presas, con lo cual se beneficiará a un mayor número de productores de los tres estados involucrados.

Un éxito, programa piloto en Baja California
La dependencia federal recordó que este proyecto operó con éxito en Baja California durante febrero y marzo pasados, en una extensión de un millón 015 mil 221 hectáreas que comprenden el poblado de San Vicente y la zona agrícola de San Quintín.

El programa piloto benefició a 10 mil habitantes en la zona de influencia del perímetro y a tres mil ganaderos mediante las precipitaciones que impactan en los mantos acuíferos y abastecen de agua bordos, arroyos y represas.

El polígono de trabajo comprendió una zona productiva con alto valor de producción, de alrededor del 10 por ciento de la agricultura de Baja California, que representa aproximadamente en 30 por ciento en la economía estatal.

La producción tecnificada tiene lugar sobre todo en cultivos de fresa, berries y hortalizas. Sin embargo, el principal impacto de este proyecto se refleja en la cobertura vegetal, en la flora y en la fauna regional casi extinta.

Asimismo, en abril pasado, mediante una operación coordinada con el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, se realizó la aspersión de yoduro de plata en las nubes sobre municipios de Nuevo León y Coahuila para generar lluvias y coadyuvar con los trabajos realizados por las autoridades civiles y militares en el combate a un incendio forestal.

La Sader explicó que este método desarrollado con tecnología mexicana —amigable con el ambiente— replica las condiciones de la naturaleza con la aplicación de las leyes de la física del agua y la inyección de núcleos de condensación, detonantes de una reacción desencadenante en la nube.

Es decir, al liberar las moléculas de yoduro de plata en la nube, su estructura molecular hace que se posen en ella los cristales de hielo, liberando energía desencadenante que empuja la fusión de otros cristales para formar una gota y miles más, con lo que inicia la precipitación.