Diputados federales del PRD denuncian a Poiré y García Luna por falsa información de la muerte de "El Chayo"

Diputados federales del PRD presentaron ayer por la mañana ante la PGR una formal denuncia de hechos presumiblemente cometidos en agravio de la sociedad mexicana por Alejandro Alfonso Poiré Romero y Genaro García Luna, en relación a la información falsa proporcionada el 10 de diciembre de 2010, vinculada a la presunta muerte de Nazario Moreno González “El Chayo”.

Poiré Romero y García Luna, fungían entonces como Secretario Técnico del Consejo de Seguridad Nacional y Secretario de Seguridad Pública, respectivamente, del gobierno de Felipe Calderón.

Como es del conocimiento público, Nazario Moreno González fue abatido el pasado 9 de marzo, en Tumbiscatio, Michoacán, en un operativo conjunto de la Secretaría de Marina y el Ejército Mexicano, hecho confirmado  por la PGR, mediantes diversas prácticas y dictámenes periciales.

A partir de estas evidencias, Miguel Alonso Raya, Aleida Alavez Ruiz, Julio César Moreno Rivera, Ángel Cedillo Hernández, Fernando Zárate Salgado y Marcos Rosendo Medina Filigrana, consideran en la denuncia que “el informe rendido el 10 de diciembre de 2010 por Alejandro Alfonso Poiré Romero, entonces Secretario Técnico del Consejo de Seguridad Nacional, fue del todo falso, en virtud de que Nazario Moreno González, alias “El Chayo”, no había muerto como lo hizo parecer y creer públicamente el entonces funcionario federal”.

En lo que respecta a Genaro García Luna, los perredistas consideran en la denuncia que “en su carácter de otrora Secretario de Seguridad Pública, el 10 de diciembre de 2010 actuó de manera omisiva ante el falso informe rendido por Poiré Romero, respecto al supuesto abatimiento de Nazario Moreno González, con motivo de un enfrentamiento con policías federales, toda vez que dicho elementos policiacos federales se encontraban a su cargo como titular de la Secretaría de Seguridad Pública”.

Por ende, los diputados federales puntualizan ante la PGR que García Luna “tenía conocimiento pleno e inmediato de que una de las personas abatidas y señaladas como supuestos delincuentes, no era precisamente Nazario Moreno González, alias “El Chayo” sino otra persona, por lo que a pesar de saber y tener conocimiento de ésta circunstancia, no desmintió la falsa información dada por Poiré Romero”.

Por lo anterior, los legisladores perredistas estiman que tanto Poiré Romero como García Luna confabularon  y actualizaron el injusto penal de delitos cometidos por servidores públicos, bajo la hipótesis de “obstaculizar la investigación del hecho delictuosos de que se trate o favorecer que el inculpado se sustraiga de la acción de la justicia”.

Señalan que “con el falso informe y anuncio dado por Poiré Romero en franco contubernio con García Luna, éstos provocaron que las autoridades e instituciones de seguridad, inteligencia, procuración y administración de justicia, archivarán todas aquellas pesquisas e investigaciones que se le seguían a Nazario Moreno González, puesto que con su muerte, ya no podrían acusarlo por el simple hecho de dejar de existir; sobra decir que la ley se aplica a los vivos”.

Acusan además que “con las conductas de estos personajes no sólo se favoreció la sustracción de la justicia del propio Nazario Moreno, sino también se propició un escenario ideal al presunto narcotraficante para facilitarle la continuación de sus actividades ilícitas bajo una atmósfera de impunidad”.

Los denunciantes consideran que “tanto Poiré Romero como García Luna, cometieron el tipo penal de coalición de servidores públicos, bajo la hipótesis de que se coaliguen para tomar medidas contrarias a una ley para impedir su ejecución con el fin de impedir la Administración Pública en cualquier de sus ramas, puesto que ambos tenían una franca e inmediata relación  con motivo de sus funciones de seguridad nacional, de lo que se deviene la sospecha fundada de su coalición”.

Finalmente, los diputados concluyen que las conductas tanto de Poiré Romero como de García Luna claramente atentan contra la estabilidad social, económica y política de nuestro Estado y en general del Poder; puesto que aquellos representaban a las estructuras y organismos tendientes a garantizar y proteger los intereses prioritarios de la Nación contra toda agresión o amenaza de agresión de fuerzas internas o externas (delincuencia organizada), incluyendo la seguridad pública, el hecho de, a través de sus falsas informaciones (muerte de Nazario Moreno González), sin haberse cerciorado de la misma, permitieron que aquel sujeto libremente pudiera seguir delinquiendo, cometiendo aquellos ilícitos que en la actualidad más gravemente afectan a nuestra sociedad”.