Argentina denuncia a la UE trabas de España a compras de biodiésel argentino

Argentina expresó hoy a la Unión Europea su "gran preocupación" por una orden del gobierno de España que "prohíbe el uso de biodiésel no producido en la Unión Europea", en un acto de "discriminación" a ese tipo combustible producido en el país sudamericano.

El rechazo a la medida aplicada por el gobierno español fue expresada "por carta" al Director General de Comercio de la UE , Jean Luc De Marty, indicó un comunicado de la Cancillería argentina.

La carta destaca que las trabas españolas son "una discriminación que, de no ser corregida por la Unión Europea, afectará a la mitad" de las exportaciones de biodiésel argentino o el equivalente al diez por ciento de ese tipo de colocaciones en el mercado comunitario.

España anunció represalias económicas a Argentina, el mayor productor mundial de biocombustibles, luego de que el gobierno de Cristina Fernández decidiera expropiar el 51 por ciento de acciones de la petrolera YPF a la española Repsol, medida que fue aprobada por amplia mayoría del Parlamento del país sudamericano.

"La norma adoptada por el Reino de España (en cuanto al biodiésel) no debió ser permitida" por la UE "ya que sería incompatible con compromisos asumidos por dicho bloque en acuerdos de comercio internacional", aseguró Argentina.

Sostuvo además que España ha violado "la normativa dictada" por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y que "desde 2010" Argentina ha hecho gestiones ante España "con miras a evitar la aplicación de una medida discriminatoria contra los países" ajenos a la UE, puntualizó.

"El Reino de España y la Unión Europea han preferido ignorar dichas advertencias", indicó la Cancillería argentina.

Las limitaciones españolas afecta exportaciones argentinas de biodiésel por unos 1,000 millones de dólares anuales, pero el país sudamericano puede colocar rápidamente ese cupo de combustible en otros mercados al calor de la gran demanda mundial, según expertos.

Unos 40 países, entre ellos los de la UE, Estados Unidos y México, han denunciado a la OMC que Argentina aplica un sistema de licencias no automáticas y otras barreras contrarias al comercio internacional.