El Ejército comienza a distribuir combustible a gasolineras del Reino Unido

Militares británicos comenzaron este lunes a distribuir combustible a gasolineras del Reino Unido para tratar de paliar la crisis de suministro que ha obligado a cerrar miles de estaciones de servicio en los últimos días.

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Una gasolinera BP en Londres, el pasado miércoles. EFE/EPA/NEIL HALL

A pesar de que el Gobierno asegura que las reservas de gasolina y diésel del país son suficientes, la falta de mano de obra en el sector del transporte comenzó a vaciar algunos surtidores hace algo más de una semana, lo que a su vez disparó la demanda ante el temor al desabastecimiento entre la población.

La situación ha mejorado desde entonces en Escocia y Gales, pero persisten los problemas en Londres y el sureste de Inglaterra, donde más de un 20 % de las estaciones están clausuradas, ha indicado la Asociación de Gasolineras Minoristas británica (PRA, en inglés).

DESPLIEGUE ESCALONADO DEL EJÉRCITO

La industria ha reclamado medidas urgentes al Ejecutivo desde que el pasado 23 de septiembre la petrolera BP anunció los primeros cierres de surtidores.

Aunque el despliegue del Ejército comenzó a prepararse hace al menos una semana, los militares que conducirán camiones con combustible debían recibir formación especializada.

La empresa Hoyer, que se encarga de la distribución a las gasolineras de BP, ha formado ya a 65 soldados del Tercer Regimiento de Apoyo Logístico de la Armada británica, y en los próximos días se incorporarán otros 135 militares al operativo, cien de ellos conductores.

El Gobierno está siguiendo las pautas establecidas en un plan conocido como Operación Escalin, diseñado para lidiar con eventuales faltas de suministro tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).

LÍMITES A LA MANO DE OBRA EXTRANJERA

El sector del transporte ve insuficientes los 5,000 visados temporales anunciados por el primer ministro británico, Boris Johnson, para facilitar la contratación de transportistas extranjeros.

Con todo, Johnson se ha mostrado reticente a conceder más permisos y recalca que la industria debe incrementar sus esfuerzos para captar a más empleados locales.

"Lo que hay que hacer es que el trabajo sea más atractivo" y ofrecer "salarios más altos", afirmó hoy el primer ministro.

"Queremos que haya trabajos cualificados y con sueldos altos. Las empresas lo están haciendo muy bien al invertir en programas de formación. Ese es el camino que debe seguir el Reino Unido", dijo el jefe de Gobierno, que este fin de semana admitió que el país atraviesa un "periodo de ajuste" tras el Brexit.

La presidenta de las cámaras de comercio británicas, Ruby McGregor-Smith, urgió hoy a incrementar el número de visados para que trabajadores extranjeros puedan cubrir vacantes en el mercado británico durante al menos los próximos dos años.

"Afirmar que vamos a ser una economía de empleos cualificados y con altos salarios es una gran aspiración, pero eso tomará tiempo y la transición es un reto", afirmó McGregor-Smith en una entrevista con el canal BBC Radio 4.

MÁS SECTORES AFECTADOS

La crisis del transporte ha golpeado asimismo a sectores como la alimentación, que anticipa problemas de cara a la campaña navideña. Los productores de carne ya han alertado de que pueden tener dificultades para abastecer a los supermercados de productos como pavo y cerdo en los próximos meses.

La Asociación Nacional de Porcinos (NPA, en inglés) ha avanzado además que cerca de 120,000 cerdos pueden ser sacrificados e incinerados en las próximas semanas ante la falta de personal cualificado en los mataderos.

La consejera delegada de la NPA, Zoe Davies, afirmó que la industria está acelerando la automatización en sus plantas, si bien la mano de obra en las fábricas continuará siendo necesaria.

"Hay que mantener y vigilar las máquinas que hacen el trabajo en esas plantas. Todavía necesitas a trabajadores en esos puestos, no se puede automatizar por completo", sostuvo Davies.

Una de las patronales farmacéuticas del Reino Unido, la AIMP, ha asegurado por su parte que a pesar de algunos retrasos en entregas y el "estrés en la cadena de suministros", los pacientes han podido recibir hasta ahora las medicinas necesarias.

Con todo, reclaman al Gobierno que diseñe planes de contingencia "robustos" para asegurar las entregas si continúa la crisis en el transporte.