El segundo hijo de Martinelli también se declara culpable de sobornos y blanqueo

Ricardo Alberto Martinelli Linares, hijo del expresidente panameño Ricardo Martinelli (2009-2014), admitió este martes su culpabilidad, como ya hizo su hermano Luis Enrique, en la trama de sobornos y blanqueo de dinero relacionada con en el caso de la constructora brasileña Odebrecht, lo que podría acarrearle una sentencia máxima de 20 años de prisión.

Sentado en el mismo lugar que su hermano ocupó el pasado 2 de diciembre en la sala 10 A del Tribunal Federal del distrito Este de Nueva York, Ricardo Alberto Martinelli se declaró "culpable", después de haber alcanzado un acuerdo con la fiscalía.

Vestido también como su hermano, con el uniforme caqui del centro de detención del distrito de Brooklyn, en el que se encuentra desde el pasado fin de semana, R. A. Martinelli admitió haber conspirado junto con su hermano en una trama que implicó el blanqueo de 28 millones de dólares con la intención de sobornar a un alto funcionario de su país, que era un "familiar cercano", en favor de Odebrecht.

Según el pacto alcanzado con la Fiscalía, esta pedirá una pena de entre 108 y 135 meses de cárcel para Ricardo Alberto y su hermano, mientras que la defensa, por su parte, renunciará a apelar la sentencia si esta es igual o menor a 151 meses de cárcel (doce años y medio).

El juez Raymond Dearie -el mismo que lleva el caso de Luis Enrique- ha fijado como fecha para leer la sentencia de Ricardo Alberto el 13 de mayo, aunque el abogado de la defensa de los Martinelli ya anunció hoy que pedirá adelantar ese veredicto.

El día de la sentencia de Luis Enrique está fijado, en principio, para el 20 de mayo.

Además, el abogado de Ricardo Alberto adelantó que solicitará que el juez le aplique como pena máxima el tiempo que él ya ha pasado en prisión y que, por consiguiente, pueda salir en libertad.

Como parte de su pacto con el Gobierno estadounidense, los hermanos también tendrán que desembolsar casi 19 millones de dólares en concepto de multa.

RECHAZO DE LA FIANZA

Tras declararse culpable, la defensa ha solicitado sin éxito que su cliente quede en libertad hasta el día que se conozca la condena, a cambio de pagar una fianza de 5 millones de dólares, de los cuales se ofreció a entregar 2,5 millones en mano.

Sin embargo, el togado, tras escuchar a la Fiscalía, rechazó la solicitud, alegando entre otras razones, su huida de la justicia estadounidense en junio de 2020.

Y es que en junio de 2020, cuando la Fiscalía y los abogados de los Martineli Linares estaban en la fase final de alcanzar un acuerdo de culpabilidad, ambos hermanos huyeron de Estados Unidos con la intención de regresar a Panamá.

Pero tras un largo periplo que los llevó a la Bahamas, Costa Rica y Panamá, finalmente fueron detenidos en Guatemala, donde permanecieron en prisión hasta su reciente extradición a Estados Unidos.

De nada sirvió que la defensa subrayara que Martinelli no tenía ninguna intención de huir tras declarase culpable y que reconocía de que dicha huida fue un "error de proporciones épicas".

El CASO ODEBRECHT

Ricardo Alberto, que llegó el viernes a Nueva York tras ser extraditado desde Guatemala, está acusado, al igual que su hermano, de participar "en pagos de sobornos hechos por y bajo la dirección de Odebrecht a un funcionario de alto rango en ese entonces del Gobierno de Panamá, que era un pariente cercano de los acusados".

La compañía Odebrecht fue condenada en 2017 en un tribunal de Nueva York por el pago de 788 millones de dólares en sobornos en doce países de Latinoamérica y África.

Los pagos se hicieron en relación con "más de cien proyectos en doce países, incluidos Angola, Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú y Venezuela", según los documentos del tribunal.

El expresidente panameño, que en noviembre fue absuelto en un caso de supuestas escuchas ilegales en Panamá, donde también es procesado y tiene prohibida la salida del país por supuesto lavado de dinero en el caso Odebrecht, aseguró en octubre que deseaba que sus hijos fueran a Estados Unidos para "demostrar su inocencia".