Guterres urge a la junta birmana a liberar a presos políticos y restaurar la democracia

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, urgió este jueves a la junta militar birmana a "liberar a todos los presos políticos" y "abrir el camino al retorno de la democracia", durante su participación en la cumbre de líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

"Llamo a las autoridades militares de Birmania a escuchar las aspiraciones de su pueblo, liberar a todos los prisioneros políticos y abrir el camino para la restauración de la democracia", urgió hoy Guterres en una de rueda de prensa en los márgenes de la cumbre de la ASEAN, que concluye hoy en Yakarta.

El secretario general de Naciones Unidas aseguró estar "profundamente preocupado" por la situación humanitaria en Birmania, incluyendo el estado de Rakáin , hogar de la minoría musulmana rohinyá, no reconocida por el país, cuyo Ejército ha emprendido campañas de acoso en su contra que son investigadas por constituir un posible genocidio.

Guterres manifestó su apoyo a las iniciativas de la ASEAN, formada por Birmania, Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, acerca de la crisis en el país miembro, en particular sobre el consenso de cinco puntos acordado hace dos años con la junta, que incluye el fin de la violencia y el diálogo con todas la partes.

"La ONU apoya plenamente el consenso de cinco puntos y respalda por completo las iniciativas de la presidencia de Indonesia de la ASEAN", señaló Guterres.

En concreto, el grupo decidió el martes, al inicio de la cumbre, dar un paso más en su exclusión de la junta birmana de sus reuniones de alto nivel -a las que no asisten sus miembros-, y el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., anunció que reemplazará a Birmania en la presidencia rotatoria del grupo en 2026.

Asimismo, los líderes del grupo decidieron esta semana poner en marcha una "troika" para que los presidentes de la ASEAN del año previo, el presente y el siguiente gestionen en conjunto la crisis de Birmania, de modo que Indonesia, uno de los países con un enfoque más proactivo, continuará involucrada el próximo año, cuando la asociación es presidida por Laos.

El golpe de Estado del 1 de febrero de 2021 sumió a Birmania en una grave crisis política y social que ha dejado a buena parte del país en el caos, con enfrentamientos violentos entre las fuerzas de la junta y sus opositores y un recrudecimiento de la represión contra cualquier forma de disidencia.

La asonada puso fin a una década de transición democrática, encabezada por la depuesta líder Aung San Suu Kyi, que se enfrenta a 27 años de cárcel, tras una reducción de 6 años el mes pasado, anunciada un día después de que la junta extendiera por cuarta vez el estado de emergencia, alejando la posibilidad de elecciones.