Llantas transforman vidas en comunidad del Estado de México

Egresadas de las carreras de Diseño Industrial y de Diseño Gráfico confeccionaron taburetes con telas y llantas de reciclaje, con el fin ayudar a un grupo de mujeres de escasos recursos económicos de la Comunidad Sierra de Guadalupe, en Tultitlán Estado de México.

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Imagen: Notimex.

Desde hace unos dos años, Erika Talía Arias Soto, titulada en la carrera de Diseño Industrial y, Daniela Gutiérrez, estudiante de noveno semestre de Diseño Gráfico en la Universidad del Valle de México Campus Lomas Verdes, se plantearon ese objetivo a través del armado de dicho mueble.

Ambas emprendedoras comentaron que el proyecto es ya un éxito, porque un grupo de mujeres ha logrado mejorar su vida, no sólo económica, sino familiar y de salud, gracias a la producción de taburetes hechas con base en llantas de desecho y otros materiales, los cuales se fabrican y venden con facilidad.

“Las señoras de la comunidad Sierra de Guadalupe ya están viendo resultados porque elaborar muebles con llantas de desecho ya lo ven como un proyecto de vida; cuando hablamos de calidad de vida hablamos que ya se sienten integradas en la sociedad, de que se sienten más seguras al estar elevando sus ingresos económicos y de que tienen un plan de vida más concreto, más promisorio”, apuntaron.

Talía Arias comentó que al inicio del proyecto tanto estudiantes como mujeres trabajaban bajo la sombra de un árbol, ahora ya tienen un taller con la herramienta necesaria para producir más muebles.

Señaló que el siguiente paso que se han propuesto ambas estudiantes de UVM Lomas Verdes, es comercializar en mayor escala los taburetes en restaurantes, empresas, etcétera.

El taller donde se elaboran los muebles cuenta con un router, una sierra de mesa, taladros, fijadoras, mesas de trabajo y, estantería, la que ocupan para colocar libros y detonar ahí una ludoteca en la que no sólo las señoras, sino los niños de la comunidad se inculquen desde temprana edad el hábito de la lectura, de la cultura, apuntaron.

Refirieron que al principio las mujeres de la comunidad Sierra de Guadalupe fabricaban de uno a dos taburetes por semana, mientras que ahora que cuentan con un taller y herramienta de trabajo, llegan a producir en una semana hasta 10 muebles.

Abundó que estos se venden en ferias a un costo que va desde los 700 pesos hasta en mil 900 pesos cada uno.

Señaló que actualmente hay dos modalidades de fabricación de taburetes, en el primero, además de las llantas de reciclado se utiliza el henequén por ser un material natural y ecológico.

La segunda, explicó, es mediante una técnica que se llama “trabajo de parche”, en la que no se necesita una tela completa, sino más bien a través los colores y diseños le van dando texturas y formas tipo lienzos que es lo que las mujeres ocupan para producir.

La desventaja o ventaja, comentó Talía, es que como son reciclados los diseños no son tan replicables, se vuelven únicos, incluso se convierten en piezas de colección los taburetes, no sólo por el diseño sino por el trabajo y por la mano de obra.

“Nos hemos dado cuenta que una de las cosas que nos ha diferenciado en relación a otros productos similares que existen en el mercado, es precisamente el diseño, la calidad con la que se elaboran los taburetes hechos con base en llantas de desecho”, comentaron.

Erika Talía Arias Soto, egresada de la Universidad del Valle de México Campus Lomas Verdes, fue una de las ganadoras del Premio UVM por el Desarrollo Social 2014, con su proyecto “Ecogoods”.

Este se trata de un programa sustentable que desarrolla las habilidades de mujeres y jóvenes emprendedores por medio de la creación de productos de diseño que involucran procesos y materiales ecológicos.

A través de la implementación de talleres de diseños y manejo de materiales industriales, “Ecogoods” brinda a mujeres de escasos recursos la oportunidad de tener una mejor calidad de vida convirtiéndose en emprendedoras socialmente responsables.

Este proyecto de reutilizar las llantas, telas y madera, contribuye a generar fuentes de empleo en comunidades suburbanas en condiciones de pobreza extrema.

Además, ayuda a concientizar a las empresas en la necesidad de encontrar alternativas útiles para los desechos industriales.

Actualmente, el programa “Ecogoods” beneficia a las familias de la comunidad de la Sierra de Guadalupe y demuestra que la unión de esfuerzos les permitirá crecer para llegar a más entidades.

“El emprendimiento social en México debe seguir una visión compartida entre las comunidades emergentes y la sociedad civil con planes innovadores que nos permitan compartir la vida desde una visión más honesta y justa”, manifestó Erika Talía.