La CE presentará una propuesta que limitará el poder de las grandes auditoras

La CE presentará mañana una propuesta para endurecer la regulación del sector de las auditoras, que prevé la prohibición de proporcionar otros servicios al mismo cliente y la rotación para limitar el poder de las "cuatro grandes" firmas.

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Comisión Europea (CE).

La Comisión Europea (CE) considera que las auditoras ya no son percibidas en demasiadas ocasiones como una tercera parte independiente, sobre todo a raíz de la crisis económica y financiera que llevó a varios bancos sistémicos a la bancarrota o a rescates, pese a la "normalidad" que reflejaban sus cuentas.

Las firmas del sector muchas veces auditan a la misma compañía durante décadas e incluso puede proporcionar varios servicios comerciales al mismo cliente, alega el Ejecutivo comunitario.

A esto se suma la acumulación de riesgos que existe dentro del sistema y que emana del "oligopolio" formado por las llamadas "cuatro grandes": Deloitte, PwC, Ernst & Young y KPMG.

Para restaurar la confianza en las empresas auditoras y reforzar su independencia, la CE estudia obligar a las empresas contratantes a cambiar de auditora cada 9 años, según el texto de la CE, que todavía está bajo estudio y que podría cambiar aún.

Otro pilar de la propuesta será limitar la prestación de otros servicios que la auditoría al mismo cliente o exigir a las grandes firmas que se centren más en las auditorías, en detrimento de otros servicios como el asesoramiento.

Una de las propuestas que más rechazo ha suscitado por parte de las auditoras y que está por ver si la Comisión finalmente la propone, es la obligación de que las grandes instituciones financieras -la banca- escoja a dos firmas auditoras para revisar y verificar sus cuentas, una de las cuales no debe ser grande.

Para facilitar la rotación y la pluralidad en el mercado, la CE pretende introducir un "pasaporte" que facilitaría la búsqueda de compañías auditoras y la competencia con las cuatro grandes y permitiría a cualquier firma ofrecer sus servicios en la UE.

Las nuevas normas fortalecerán los poderes supervisores de los organismos reguladores nacionales, que deberían estrechar su cooperación a nivel europeo y bajo el paraguas de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, en inglés).

En el proceso de consulta pública que efectuó la Comisión para reformar la Directiva sobre Auditorías de 2006, el departamento que dirige el comisario europeo de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, recibió 700 respuestas de varios actores afectados.

En el sumario de las mismas, las "cuatro grandes" se oponen a la rotación obligatoria de auditoras con el argumento de que estudios han probado que afectaría a la calidad de la auditoría.

Rechazan además, en líneas generales, la prohibición de prestar otros servicios al mismo cliente al que audita las cuentas, aunque la CE aprecia que están dispuestas a considerarlo o restringir sus servicios a un solo cliente.

Las "cuatro grandes" consideran que una provisión en este sentido en la directiva correspondiente "debilitaría" la independencia económica general de las firmas y el rango de conocimientos que pueden ofrecer, y sostienen que ya existen rigurosos requerimientos para la independencia.